Pruebas de ácido y amor al fracaso – Caso

Gonzalo Diazbaez

¿Retar mi idea es importante?

Alfonso tiene 21 años, ansioso de un cambio radical en el mundo y ser una persona que participe de manera trascendental en dicho proceso. Un chavo que ha buscado de diferentes maneras la innovación disruptiva y la insaciable búsqueda de nuevo conocimiento.  

Este innovador fue mi estudiante, de esas personas que verdaderamente te cuestionan y retan constantemente, brillante y a veces soso por falta de preparar evidencias contundentes para refutar los argumentos del maestro; innovador que puede ser la representación de la generación millenial.

Después de estudiar algunos semestres en diferentes carreras, Alfonso decidió que quería hacer juegos de alto impacto con tecnología. Se inspiró en un “gotcha pero con espadas, armas medievales y chalecos con sensores que miden tu cantidad de vida. Quiso migrar un videojuego a la vida real de manera innovadora, tendencia que existe en algunas partes del mundo.

Alfonso tenía un asesor que buscaba orientarlo en el modelo del negocio enfocado al tema de la entrega del servicio, el proceso de comercialización y las barreras de entrada del negocio. El apoyo no estaba orientado a la idea.

La idea en el paso del tiempo si tuvo una gran evolución debido a que su creador no es una persona que se dedicara a descansar por las noches, incluso entró en algún ejercicio de “start-up weekends, en donde no fue el ganador pero tuvo la oportunidad de vivir la experiencia de impulsar su idea en alta velocidad y ver como otro equipo, que ganó, desarrolló una idea similar.

Tarde o temprano llegaron algunos cuestionamientos: ¿Les has mostrado a tu público meta la idea? ¿Estarían dispuestos a comprarla? ¿Será solo una tendencia?

Estas preguntas fueron contestadas de manera contundente: claro que he probado mi idea, si lo comprarían y no será una tendencia; será una idea que se quedará en jóvenes y niños al igual que los videojuegos.

Esto nos llevó a hacer una presentación pública de su proyecto con otros compañeros de la universidad. Es aquí donde se evidenciaron oportunidades: un modelo de negocio no muy aterrizado donde los mismos compañeros contestaron -esta idea es realmente innovadora pero no me gustaría trasladarme continuamente a un lugar donde pueda jugar-, o comprar mi propio equipo, me parece complejo y poco atractivo.

Eso nos llevó a preguntar una vez más:

  • ¿Les has mostrado a tu público meta tu idea? – Claro que lo he hecho, lo he mostrado a mis amigos.
  • ¿Estaría dispuesto a comprarla? – Dicen que si, en otros países lo compran.
  • ¿Conoces el precio? – No muy bien porque mi equipo es un prototipo y no sé los precios de producción a gran escala.
  • ¿Será solo una tendencia? – No, en otros países ya tiene muchos años jugando.
  • ¿Le preguntaste a tu público meta si están interesados (a personas que no conozcas)?

La realidad es que Alfonso no le pareció importante hacer pruebas de ácido en el mercado potencial: en la gente con quien quería poner en funcionamiento el juego.

En el paso del tiempo solo supe de Alfonso que ingresó a una organización de redes de mercadeo a emprender su propio negocio. Nunca se hicieron pruebas con un verdadero público meta y el proyecto quedó en el abandono después de varios meses de desarrollo.

_________________________________

  1. Juego de guerra con pistolas de aire y balas de pintura
  2. Evento para diseñar y evaluar intensivamente nuevos emprendimientos en un fin de semana

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: